En horas de la tarde de la siesta de ayer un sujeto que empuñaba un arma de fuego ingresó a la oficina recaudadora de impuestos y servicios que posee la firma Capri en la estación de Servicio que está ubicada en Ignacio de la Roza y Rastreador Calivar y tras amenazar a la empleada, le exigió el dinero de la recaudación, en total el delincuente que huyó sin despertar sospechas se llevó en una bolsa la suma de 30.000 pesos.
La empleada se encontraba sola en el momento del asalto alas 15:10, porque en esa franja horaria que va desde las 13 en adelante hasta las 15 o 16 horas, los empleados salen a almorzar, según dijo a Diario las Noticias, Estela Barrios encargada de la firma. El delincuente ingresó al local y con una pistola apuntando a Verónica Godoy de 22 años la agredió verbalmente y la obligó a darle el dinero de la caja que rondaba los 30 mil pesos. El golpe duró unos 8 minutos según el registro que quedó en la cámara de seguridad del local. En ningún sector de la empresa se cuenta con servicio de seguridad privada dijo la encargada porque en los 6 años de trabajo nunca se había producido un hecho de robo, pero desde hoy ya habrá seguridad contratada afirmó Barrios.
El ladró pudo concretar el robo tranquilo porque en ese horario y a esta altura del mes no concurre mucha gente a pagar impuestos y en los 8 minutos que duró el asalto nadie entró a la oficina, aclaró Barrios. Al retirarse el ladrón, la empleada salió gritando que le habían robado pero sus compañeros no lograron divisar al sujeto y tampoco ver en que se fue, de acuerdo a la descripción de la empleada el caco tenía puesto unos anteojos negros y un gorro de lana.