En conferencia de prensa presidida por el Gobernador José Luis Gioja, anunciaron que el punto amarillo divisado el sábado en alta montaña es el cuerpo sin vida del andinista extraviado. Está en una zona de muy difícil acceso.
Ayer, dos de los rescatistas sobrevolaron en un helicóptero Lama la zona donde visualizaron un “objeto amarillo”, y tomaron fotografías con un teleobjetivo, que ayudarían a determinar si se trata del andinista perdido el 24 de febrero. El comandante Jorge Hogalde, jefe de la Agrupación X de Gendarmería dijo en ese momento que “por el acercamiento logrado con cámaras, podría tratarse del cuerpo” de Javier Paduczek, aunque prefirió ser cauto con sus apreciaciones hasta tanto se aclarara qué era el "punto amarillo".
El desafío consiste ahora en formar un grupo de andinistas que realice el descenso hasta el fondo de la grieta donde fue visto el cuerpo del andinista. “Es una pendiente peligrosa, con rocas sueltas y mucho hielo. Haría falta ascender hasta los 5.000 metros y volver a bajar hasta los 3.000” por la grieta en la pared este del Mercedario, explica el Comandante.
Para esta tarea haría falta “un equipo de al menos doce personas, para poder subir lo que sea que se encuentre allá abajo”. En este sentido se está buscando a los profesionales ya sean uniformados o civiles, pero deben ser andinistas sumamente experimentados.
Alfredo Ceballos, del Club Andino Mercedario, explicó a los numerosos medios de prensa presentes ―con la utilización de diapositivas― no sólo las particularidades del terreno montañoso, sino también las presunciones que su condición de experimentados hombres de la montaña sugieren a la gente del Andino Mercedario, sobre el desarrollo del drama.
Dijo Ceballos que la última comunicación con Paduzeck se registró a las 22 horas del martes 23 de febrero último, tras lo cual su pareja, que se hallaba un centenar de metros más abajo, no tuvo más contacto, decidiendo al día siguiente bajar en búsqueda de ayuda.
Lo que se presume es que, las características del lugar (cerca de la Ollada) pueden haber confundido a Paduzeck, quien emprendió la bajada por la ladera Este, perdió pie y cayó, pereciendo en la caída.
Las fotografías obtenidas ayer desde el aire por el conocido fotógrafo Gustavo “El Huevo” Muñoz muestran el cuerpo del infortunado andinista con algunas laceraciones producto de la caída, su campera amarilla, desprendida de su cuerpo al desbarrancarse, y un par de metros adelante, la mochila y un termo.
Ceballos destacó por último la colaboración prestada por el Gobierno de la provincia, ya que fue justamente una aeronave gubernamental la que permitió comprobar fehacientemente que las conjeturas de días anteriores sobre la presencia del cuerpo, eran reales. Culmina así, de la peor manera, un drama desarrollado en plena cordillera sanjuanina que, como contrapartida, muestra la solidaridad y valentía de hombres que no vacilaron en arriesgar sus vidas en búsqueda del andinista extraviado.
“Lo tiene que definir la familia”, agregó Ceballos, sobre el rescate del cuerpo. Aunque explicó que esto no alcanza. “El Aconcagua, donde si se quiere hay más jurisprudencia, o experiencia en estos casos, está lleno de cuerpos de andinistas que no han podido ser rescatados, aunque existiera la voluntad familiar y judicial. Las condiciones técnicas y meteorológicas están por encima, a veces, de los deseos”, concluyó.