Las cámaras industriales nucleadas en la Confederación General Empresaria (CGERA) informaron que personas privadas de su libertad por diferentes delitos trabajan para sus empresas y que están "orgullosas" de poder colaborar de esta manera con la política de reinserción social que realiza el gobierno nacional.
Asimismo,
consideraron que es una manera "pro activa" de desterrar "prejuicios
que surgen inicialmente" pero que desaparecen "con el tiempo y las
distintas actividades".
Raúl Zylbersztein, secretario de la entidad, contó que estas acciones
generan "un espacio de acercamiento de los presos a la sociedad, y los
integra en la vida productiva y social del país”.
"Las pymes estamos orgullosas de participar, desde nuestro rol, en la
ardua tarea que lleva adelante el gobierno de Cristina Fernández de la
inclusión social, tanto de presos como de cualquier persona que esté
excluida” del sistema.
Para los empresarios "es una manera proactiva de terminar entre todos
con la inseguridad mediante la cultura del trabajo y la solidaridad”.
Las personas trabajan en marroquinería y calzado, y con tal fin se
inauguró en el penal de Ezeiza un taller especializado y se capacitó a
los presos.
Las empresas que los emplean son pymes reunidas en la CGERA, una de
las entidades más representativas de la industria, los servicios y la
producción.
Entre los sectores que representa la Cámara se encuentran el cuero,
la carne, el juguete, el calzado, electrónicas, radiodifusores, bebidas,
industrias ópticas, engordadores de hacienda, fabricantes de tintas,
gas natural comprimido.
También están los segmentos de indumentaria, productos artísticos y
culturales, servicios internacionales aeroexpresos, seguridad,
autoservicios y supermercados, construcción, empresas procesadoras
avícolas, laboratorios, farmacias, textiles, combustibles y
biocombustibles.